
"El sector privado debiera ser el catalizador en la entrega de mecanismos para la tecnología, finanzas y desarrollo de capacidades", dice Pablo Vidal, Director de Proyectos de Acción RSE.
El Panel Intergubernamental en Cambio Climático (IPCC) concluyó en forma categórica que el calentamiento climático está directamente relacionado con la actividad humana.
Por su parte, la Evaluación de los Ecosistemas del Milenio de la ONU estableció que ¿en los últimos 50 años, los humanos han cambiado los ecosistemas más rápidamente y extensivamente que en cualquier otro período comparable en el tiempo de la historia humana
¿Qué va a pasar con nuestra sociedad en cincuenta años más? ¿Cuál es el rol que los negocios van a jugar en este escenario y cuál es la visión que queremos tener de esta futura sociedad? Estas preguntas fueron planteadas en la última reunión de delegados del Consejo Mundial para el Desarrollo Sostenible (WBCSD), que Acción RSE representa en Chile, en Montreux, Suiza.
En la oportunidad, Björn Stigson, presidente de la entidad, identificó los principales escenarios que van a moldear la manera de hacer negocios en el futuro y las acciones necesarias para alcanzar la sustentabilidad y enfrentar el cambio climático, en relación a cada una de ellas.
Según sus estimaciones, en el ámbito internacional el escenario al 2050 estaría marcado por cuatro grandes agentes: la tecnología, los mercados, las finanzas y el "compartir la carga".
La primera estimación planteada está referida al ámbito tecnológico: no basta con la simple transferencia tecnológica sino que es necesario enseñar a usarla de manera eficiente. Para ello la cooperación se alza como el nuevo paradigma en oposición a la simple transferencia de la tecnología.
En cuanto al mercado, está claro que no se puede tener éxito yendo contra sus reglas y que las soluciones tienen que hacer sentido en los negocios. Por ello se debe trabajar en la creación de incentivos correctos en los ámbitos sociales y ambientales. Además, se debe influir en los estilos de vida y patrones de consumo que permitan, por ejemplo, establecer un mercado global y único de bonos de carbono o potenciar la eficiencia energética, entre otros, según el WBCSD.
En cuanto al tema financiero, se necesitan inversiones fuertes para los países en desventaja económica que cuenten con estándares sociales y ambientales, con foco especial en proyectos y modelos de negocios bajos en carbono.
Otro de los temas claves en que las empresas debieran jugar un rol vital en los países en desarrollo, a la hora de planificar su futuro, es compartir la carga global. ¿Debe haber una responsabilidad común, pero diferenciada¿ dijo Stigson.
El sector privado debiera ser el catalizador en la entrega de mecanismos para la tecnología, finanzas y desarrollo de capacidades.En los escenarios locales, a nivel país, sucederán movimientos hacia el desarrollo sostenible entre los cuales destacan avances en las regulaciones, en los flujos de información y en la adaptabilidad en cuanto a infraestructura.
Frente a este panorama es vital reflexionar sobre qué Chile queremos para el futuro y qué acciones vamos a tomar como empresa/organización en cada una de las áreas propuestas por el WBCSD, para enfrentar los desafíos que una sociedad sustentable conlleva.
La RSE nos plantea la oportunidad de ser líderes y abrir caminos en estos temas, partiendo de la base que la preocupación social y ambiental ya es parte de la estrategia de negocios. No olvidemos que en este mundo globalizado tenemos que avanzar todos juntos para prosperar.
La invitación es a pensar, idear, proponer y actuar.
Ingresado por: Hugo Cabrera
Fuente: Comunicaciones AcciónRSE
10:25
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